La Atresia Biliar
¿Qué es la atresia biliar?
La atresia biliar es un problema hepático
crónico y progresivo que se manifiesta poco tiempo después del nacimiento.
Los conductos dentro y fuera del hígado, denominados conductos biliares,
normalmente permiten que un líquido producido por el hígado, llamado
bilis, drene en los intestinos y los riñones. La bilis ayuda en la
digestión y lleva los productos de desecho desde el hígado hasta el
intestino y los riñones para su excreción. En la atresia biliar, los
conductos biliares que se encuentran dentro o fuera del hígado están
bloqueados. Cuando la bilis no puede salir del hígado a través de los
conductos biliares, el hígado se daña, lo cual afecta muchas funciones
vitales del cuerpo.

¿ Qué causa la atresia
biliar?
La causa de la atresia biliar se desconoce. Algunos investigadores y
médicos creen que los bebés nacen con atresia biliar, implicando que el
problema con los conductos biliares ocurrió durante el embarazo, mientras
el hígado se estaba desarrollando. Otros creen que la enfermedad comienza
después del nacimiento, y puede ser causada por la exposición a
infecciones o a sustancias tóxicas.
La atresia biliar no parece estar relacionada con medicamentos que haya
ingerido o enfermedades que haya padecido la madre, o algo que haya hecho
la madre durante el embarazo. En la actualidad no hay ningún vínculo
genético conocido para la atresia biliar. No es probable que la enfermedad
ocurra más de una vez en una familia.

¿Con qué frecuencia ocurre la atresia biliar y quiénes corren riesgo de
padecerla?
-
La
atresia biliar es la causa más común de enfermedad hepática crónica en
neonatos.
-
La
atresia biliar ocurre una vez en cada 15.000 nacimientos.
-
Esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a los asiáticos y
afroamericanos que a los caucásicos.
¿Por qué es una preocupación la atresia
biliar?
La atresia biliar causa daño al hígado y afecta a numerosos procesos
importantes que permiten al cuerpo funcionar normalmente. Es una
enfermedad que pone en peligro la vida y resulta mortal si no recibe
tratamiento.

¿Cuáles son los síntomas de la atresia
biliar?
Los bebés con atresia biliar suelen parecer saludables al nacer. En la
mayoría de los casos, los síntomas aparecen entre las dos semanas y los
dos meses de vida, y pueden incluir:
-
ictericia
-
orina oscura
-
heces de color claro
-
abdomen dilatado
-
pérdida de peso
La ictericia es la coloración amarilla de la piel y de la parte blanca del
ojo debido a un nivel de bilirrubina (pigmento biliar) anormalmente alto
en el torrente sanguíneo, que luego es excretada a través de los riñones.
Los niveles altos de bilirrubina pueden atribuirse a la inflamación, a
otras anormalidades de las células del hígado o al bloqueo de los
conductos biliares. La ictericia suele ser el primer signo, y a veces el
único, de una enfermedad hepática.
Los síntomas de la atresia biliar pueden parecerse a los de otros
trastornos o problemas médicos. Consulte al médico de su hijo para el
diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la atresia
biliar?
Un médico o un profesional del cuidado para la salud examinará a su hijo y
obtendrá sus antecedentes médicos. Se realizan varios procedimientos de
diagnóstico para ayudar a evaluar el problema, entre los cuales se pueden
incluir:
-
análisis de
sangre
-
enzimas hepáticas
Los niveles elevados
de enzimas hepáticas pueden alertar a los médicos sobre un daño o lesión
hepática, puesto que en esos casos, las enzimas escapan del hígado y se
liberan dentro del torrente sanguíneo.
-
bilirrubina
La bilirrubina es producida por el hígado y es excretada en la bilis. Los
niveles elevados de bilirrubina a menudo indican una obstrucción del flujo
biliar o un defecto en el procesamiento de la bilis por parte del
hígado.
-
albúmina y proteína
total
Los niveles de proteínas producidas por el hígado inferiores a los
normales se asocian con muchos trastornos hepáticos
crónicos.
-
estudios de coagulación, como tiempo de protrombina (su sigla en inglés es
PT) y tiempo parcial de tromboplastina (su sigla en inglés es
PTT)
Exámenes que miden el tiempo de coagulación de la sangre. La coagulación
de la sangre requiere vitamina K y proteínas producidas por el hígado.
Tanto el daño de los hepatocitos como la obstrucción del flujo biliar
pueden obstaculizar la coagulación adecuada.
-
estudios virales, incluyendo hepatitis y
VIH
Examinar si hay virus en el torrente sanguíneo puede ayudar a determinar
la causa de los problemas hepáticos.
-
cultivo de
sangre
Verificar si hay infecciones bacterianas que puedan afectar al hígado en
el torrente sanguíneo puede servir para diagnosticar la atresia
biliar.
-
estudios por
imágenes:
-
ecografía abdominal
- técnica de diagnóstico por
imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora
para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las ecografías
se utilizan para ver el hígado, la vesícula biliar y los conductos
biliares.
-
estudio hepatobiliar (su sigla en inglés es
HIDA)- se
inyecta un isótopo levemente radioactivo (tecnecio) en la vena del niño.
El hígado y el intestino son examinados mediante un equipo de medicina
nuclear. Si el radioisótopo atraviesa el hígado y llega al intestino, los
conductos biliares están permeables y el niño no tiene atresia
biliar.
La prueba que permite realizar el diagnóstico más definitivo es una
biopsia de hígado. Se toma una muestra de tejido hepático de su hijo y se
examina que no tenga anomalías, permitiendo distinguir la atresia biliar
de otros problemas hepáticos.

Tratamiento para la atresia
biliar:
El tratamiento específico de la atresia biliar será determinado por el
médico de su hijo basándose en lo siguiente:
-
la gravedad del trastorno
-
la
edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes
médicos
-
la
tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o
terapias
-
sus
expectativas para la evolución del problema
-
la
opinión de los médicos a cargo de la atención del niño
-
su opinión y preferencia
La atresia biliar es un problema irreversible. No existen medicamentos que
puedan administrarse para desbloquear los conductos biliares o estimular
el crecimiento de los conductos biliares adonde antes no había ninguno.
Hasta que eso suceda, la atresia biliar es incurable. Sin embargo, se
pueden llevar a cabo dos operaciones diferentes que permitirán al niño con
atresia biliar vivir más tiempo y tener mejor calidad de vida. El médico
de su hijo puede ayudar a determinar si alguna de estas operaciones es una
opción.
-
portoenterostomía (intervención de
Kasai)
Esta operación conecta el drenaje de bilis directamente desde el hígado al
tracto intestinal. Tiene mayor éxito cuando se lleva a cabo antes de las 8
semanas de vida. La intervención de Kasai es útil porque puede permitir al
niño crecer y mantenerse bastante saludable por varios años. Finalmente,
se producirá colestasis (acumulación de bilis en el hígado), causando daño
hepático. Un 80 por ciento de los niños que se someten a una
portoenterostomía necesitarán un trasplante de hígado en el
futuro.
-
trasplante de
hígado
En una operación de trasplante de hígado se extirpa el hígado dañado y se
lo reemplaza con el hígado nuevo de un donante.
El hígado nuevo puede ser:
-
un
hígado entero, recibido de un niño que haya fallecido.
-
parte
de un hígado, recibido de un niño que haya fallecido.
-
parte
de un hígado, recibido de un familiar u otra persona cuyos tipos de
tejidos coincidan con el tipo de tejidos del niño.
Después de la cirugía, el hígado nuevo comienza a funcionar y la salud del
niño suele mejorar rápidamente. Luego de un trasplante de hígado, los
niños deberán tomar medicamentos para prevenir que el cuerpo rechace el
nuevo órgano. El rechazo ocurre debido a uno de los mecanismos protectores
normales del cuerpo, que ayuda a combatir la invasión de virus, tumores y
otras sustancias extrañas. Los medicamentos antirrechazo se toman para
prevenir que esta respuesta normal del cuerpo combata el órgano
trasplantado. El contacto frecuente con los médicos y otros miembros del
equipo de trasplante es crucial después de un trasplante de hígado.

Nutrición y atresia
biliar:
Antes de que su hijo se someta a una de estas operaciones, la nutrición
puede presentar un problema. Con la atresia biliar, no llega suficiente
bilis al intestino para ayudar a digerir las grasas de la dieta. El daño
al hígado puede ocasionar deficiencias de proteínas. También es posible
que ocurran deficiencias de vitaminas. Los niños con una enfermedad
hepática requieren más calorías que un niño normal, debido a su
metabolismo más rápido.
Su médico puede recomendar que un nutricionista pediátrico lo asesore
sobre la dieta de su hijo.
Estas pautas nutricionales pueden incluir las siguientes:
-
Dé a
su hijo una dieta sana y equilibrada.
-
Suplemente
la dieta de su hijo con vitaminas, según lo indique el médico del
niño.
-
Es
posible que se recomiende un aceite que contenga triglicéridos de cadena
mediana (TCM) o fórmulas para bebés con TCM (Pregestimil®) para agregar
calorías adicionales a fin de ayudar a su hijo a crecer. Los triglicéridos
de cadena mediana son más fáciles de digerir sin bilis que otros tipos de
grasas. El aceite TCM se puede agregar a los alimentos y líquidos que
ingiera su hijo.
-
Dé a
su hijo alimentos líquidos de altas calorías, según lo indique el médico
del niño. Algunos niños con enfermedad hepática se enferman demasiado como
para comer normalmente. En este caso, su médico quizá recomiende que su
hijo ingiera alimentos líquidos para ayudar a satisfacer los
requerimientos de su cuerpo. Estas ingestas se administran a través de un
tubo llamado sonda
nasogástrica que se introduce
en la nariz, pasa por el esófago y termina en el estómago. Es posible
administrar líquidos altos en calorías a través de la sonda para
suplementar la dieta de su hijo si sólo puede comer pequeñas cantidades de
comida, o bien reemplazar las comidas si su hijo está demasiado enfermo
como para comer.
Después de la cirugía, la digestión de su hijo puede normalizarse, o quizá
aún necesite administrar vitaminas adicionales y, o trabajar en la dieta
de su hijo. Consulte al médico de su hijo para obtener más
recomendaciones.

¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo para un niño con atresia
biliar?
Muchos factores afectan las perspectivas a largo plazo para estos
niños.
Algunos de estos incluyen:
-
la
gravedad del daño a los conductos biliares.
-
la
edad a la que se realiza una portoenterostomía o un trasplante de
hígado.
-
la
gravedad del daño ocasionado al hígado.
-
el
estado de salud general de su hijo.
Un 80 por ciento de los niños que se someten a una portoenterostomía
requerirán un trasplante de hígado en el futuro. Después de un trasplante
de hígado, la salud del niño generalmente mejorará; sin embargo, debe
seguir un régimen médico riguroso.